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Apellidos judíos

Apellidos judíos

Para cualquier persona es natural querer determinar sus orígenes, en especial cuando sospecha que éste puede estar cargado de historia y significado. Esta curiosidad se ve incrementada si nos enteramos de alguna anécdota o circunstancia particular sobre la vida de nuestros ancestros que puede llegar a exaltar nuestro orgullo familiar.

Es por eso que resulta tan atractivo el origen de apellidos judíos, ya que si hay una comunidad con historia es ésta. Lo primero que debemos señalar sobre éstos, es que la costumbre de utilizar apellidos tal como lo conocemos al día de hoy comenzó aproximadamente desde el silo XII. Ello, teniendo en cuenta que los apellidos se tomaban básicamente de elementos de la naturaleza, de lugares u oficios.

En el caso particular de los judíos, buscaron como apellidos nombres bíblicos. Se tienen registros que los primeros judíos en utilizar apellidos fueron los judíos sefarditas, extendiéndose su uso a otros lugares como el Imperio Ruso o Austriaco, donde se les solicitaba un apellido para cobro de impuestos y reclutamiento militar.
Los judíos han utilizado apellidos patronímicos. El nombre es seguido de la partícula bar o bat (“hijo de” e “hija de”) seguido del nombre del padre. Así tenemos que, por ejemplo, si tomamos como apellido el nombre de Abraham: hijo de Abraham sería «Bar Abram» en hebreo, e «hija de Abraham» sería «Bat Abram».

Apellidos judíos españoles

Origen de apellidos judíos en España

Los judíos llevados a Babilonia y Mesopotamia se establecieron en España y Portugal, en dónde fueron conocidos con el nombre de Sefarad, que significa lejísimo. Una vez ahí, colaboraron con los romanos en importantes trabajos y proyectos. Otros judíos, buscaron asentamiento en Alemania, Polonia y otras partes de Europa.

Debido a esta importante presencia de comunidades judías, es lógico concluir que existan muchos apellidos judíos entre los españoles. Muchos de estos apellidos son bastante fáciles de rastrear, a pesar de las circunstancias históricas que los obligaron a cambiar o camuflar sus apellidos.

Apellidos judíos conversos

En el siglo XIV, específicamente en el año 1.391 comienzan las grandes persecuciones y conversiones de judíos por presión de los gobiernos y de la Iglesia Católica. Debido a las conversiones forzadas, los miembros de esta etnia tuvieron que cambiar sus apellidos y nombre. La alternativa era ese cambio o elegir por el destierro, en caso de no ceder a cambiar sus creencias.
Para generar aún más presión, los reyes de la época establecieron como delito la práctica de la religión judía. En consecuencia, muchos decidieron cambiar sus apellidos y buscar aquellos comunes entre las familias tradicionales cristianas, como García o López.

Por su parte, en el caso particular de estas identificaciones, veamos cuáles son sus raíces.

  • López: apellido patronímico, es decir, que encuentra su origen a partir de un nombre propio. Significa “hijo de Lope”. Se cree que es realmente es un apellido italiano que ha sido castellanizado.
  • García: es un apellido de origen godo y significa “garra de oso”. Este es el apellido que más personas llevan en toda España. En este sentido, puede deberse a que además de las familias que portaban este apellido, se les debe sumar a los judíos que lo adoptaron para camuflar sus raíces.

Por su parte, los conversos no solo tomaron identificaciones clásicas o tradicionales españolas. En muchos casos, para ratificar y hacer más ostensible su intención de adoptar el cristianismo, un gran grupo tomó la decisión de adoptaron nombres de santos, así podemos encontrar apellidos como, Santiago, Jacobo, Evangelio, Tomás, José, María, Mariano, Bernardo, etc.

Catalanes

Debido a la coexistencia de judíos y de árabes en España, y dado que ambos grupos fueron perseguidos tuvieron que renunciar a sus orígenes, incluyendo su identificación personal. En consecuencia, adoptaron terminaciones más comunes del lugar para poder continuar viviendo ahí.

Por esta situación, los apellidos catalanes judíos más comunes, que pueden ser rastreados son: Aguiló, Bonnín, Cortès, Fuster, Martí, Miró, Mora, Picó, Pinya, Segura, Valentí y Valls. Cada uno de éstos denota una proximidad o relación con la localidad en la cuales se encontraban asentadas estas personas.

Alemanes

Los judíos que se asentaron en el reino austriaco, debieron adoptar apellidos por órdenes de las autoridades. Es por ello, que combinaron palabras como identificación. La elección de tales palabras se basaba en que sonaran armoniosas. No obstante, no siempre era posible que las personas eligiesen esas palabras, en este sentido, cuando las autoridades eran quienes elegían los apellidos, solían designar términos peyorativos.

La mayoría de los apellidos judíos alemanes se formaron a partir de palabras de la lengua germana. Muchos de estos se referían a la ocupación, otros reflejaban las características personales, referencias a la naturaleza, etc.

Algunos de tales denominaciones personales fueron:

  • Schwarzschild: el cual significa escudo negro, existen muchas variaciones relacionadas con el color negro.
  • Silberschatz: que significa tesoro de plata.
  • Rosenthal: que es valle de rosas.
  • Goldberg: se refiere a los pueblos de Goldberg en Alemania y/o Polonia, en donde hubo comunidades judías. Significa pueblo de oro.
  • Eselskopf: significa cabeza de asno.

Sefarditas

Recordemos que, los sefardíes son los descendientes de los judíos que vivieron en la Península Ibérica (España y Portugal) hasta 1492. Y como en el general de los casos, el significado de éstos denota lugares de origen y lugares geográficos. Por ejemplo: Toledano (de Toledo), Soriano (de Soria). Algunos apellidos sefarditas son:

  • Abarbanel: Proviene de la palabra hebrea “av” que significa padre, “rabán” que significa sacerdote y “El” que significa Dios.
  • Abecassis: De la palabra hebrea “av” que significa “padre” y del árabe “kassas” que significa narrador de historias. En Argelia los líderes comunitarios y rabinos recibían el título de “Kassis”.
  • Behar: Del hebreo “bejor” que significa primogénito y de la palabra turca “bahar” que significa primavera. Muchos judíos sefaradíes de Bulgaria y Grecia tienen este apellido.
  • Gabay: De la palabra hebrea que significa “guardián” (de una sinagoga).

Lista de apellidos judíos expulsados de España en 1492

Apellidos de los judíos expulsados

Los judíos tuvieron su momento de mayor esplendor en el siglo XII. No obstante, durante el proceso de reconquista de los Reyes Católicos en todo el territorio, se iniciaron persecuciones y conversiones forzadas. Después de varios mandatos oficiales, en los que se les solicitara a los judíos su conversión al cristianismo, en 1492 el rey Fernando y la reina Isabel emitieron el decreto de la Alambra. Mediante este decreto, se ordenó que todos los judíos que vivían en España debían abandonar el país a más tardar el 31 de julio de ese año.

Una buena parte, huyeron como refugiados hacia Portugal, lugar donde la conversión fue obligatoria cinco años después. Aquellos que se fueron de España y Portugal se disgregaron por el imperio otomano, Italia y la zona oriental y sur de Europa, en donde se unieron a las comunidades judías ya establecidas o fundaron nuevas comunidades. Otro grupo se movilizó hacia Gibraltar y al norte de África debido a su cercanía con la península ibérica, mientras que otros lograron huir hacia Israel o América.

Aquellos judíos que permanecieron en España, luego del edicto de expulsión, tomaron como propios los apellidos de sus padrinos cristianos. Pero, como era de esperarse, siguieron practicando el judaísmo en secreto hasta que pudieron escapar a países cercanos tales como Holanda, Inglaterra y Francia, donde retornaron libremente al judaísmo.

Una parte importante de los judíos expulsados fueron recibidos por el Imperio otomano, que para ese momento se encontraba en su máximo auge. El sultán Bayaceto II consintió el establecimiento de los judíos en todos los dominios de su imperio.

Otros apellidos de origen judío más comunes

Como es esperar después de tener que huir tantas veces de varios lugares, los apellidos judíos se han diseminado por todo el mundo. Algunos, sin lugar a dudas se perdieron debido a los cambios de identificación durante estos duros episodios de persecución.

Otros apellidos sufrieron cambios en su escritura y forma de pronunciación. Por ejemplo, después de la segunda guerra mundial, muchos judíos cambiaron sus apellidos no por cuestiones religiosas, sino porque parecían alemanes y temían ser relacionados con los nazis.

No obstante, pese a todas circunstancias antes descritas. A continuación, presentaremos un listado de los apellidos judíos más comunes alrededor del mundo

Abrams

Su origen proviene del nombre Abraham, el patriarca bíblico, quien partió de lo que hoy es Iraq hacia Israel. Su origen se remonta a los orígenes del propio pueblo judío.

Abramson

Es un apellido patronímico, es decir, del nombre del padre y significa “el hijo de Abraham”. Esta terminación también es bastante antigua y se relaciona con la necesidad de establecer una terminación que vincule al hijo con el padre.

Adatto

Muchos de los judíos que salieron de España hacia Turquía, a través de Italia adoptaron este apellido. Proviene de la palabra italiana que significa “adecuado” o “apropiado”. Este es una muestra de las necesidades de pasar desapercibido como miembro de esta raza.

Alhadeff

Fue uno de los apellidos que más adoptaron los judíos tras la expulsión de España que se fueron hacia la isla griega de Rodas. Su significado es “tejedor” aunque su origen es español/moro. Nuevamente encontramos en éste una muestra de las raíces judío españolas.

Benezra

Un apellido patronímico que proviene del hebreo cuyo significado es “hijo del que ayuda” resulta ser muy popular entre los judíos españoles. Según la tradición este es un apellido de linaje sacerdotal. Igualmente, es uno de los más antiguos.

Becker

Proviene del alemán y significa panadero, se refiere a un ancestro judío que fue un panadero. Se trata de un homenaje a un antepasado que influyó de alguna manera en las tradiciones o continuidad de este pueblo.

Blau

Su significado es azul. Este nombre refleja la popularidad de los colores como apellidos entre los judíos que hablaban alemán. Si bien no es el único apellido alemán judío que hace referencia a un color, sí es el más popular.

Blum

Proviene de la mujer judía llamada Bluma, que en idish significa “flor”. Nuevamente, encontramos una referencia directa a las tradiciones de este pueblo y a su necesidad de trasmitir sus valores, incluso en sus nombres.

Cohen

Es uno de los apellidos judíos más conocidos, proviene de la casta sacerdotal que servía en el Templo judío en la antigüedad, se les conoce como los descendientes de los cohanim. Encontramos, una variación germánica de este, el cual se escribe Kaplan.

Levi/Levy

Otro de los apellidos populares, proveniente de la tribu de Levi, descendientes de Aharón, el hermano de Moshé. Sus miembros trabajaban en el Templo en Jerusalem. Se encuentra también, Levin como derivado de este apellido.

Luzatto

Familia italiana descendiente de un judío que inmigró a Italia desde la provincia de Lusatia, ubicada en Alemania.

Marcus/Marciano

Proviene del latín “Marculus” que significa “martillo”. Fue un nombre italiano adoptado por los judíos sefaradíes después de la expulsión de España en 1492.

Montefiore

Del italiano “monte” y “fiore” que significan “montaña de flores”. Este apellido pertenece a judíos sefaradíes de origen italiano. En este caso, encontramos una combinación que probablemente obedece a una locación especial o particular en donde se asentaron los primeros pueblos de esta decencia en Italia.

Ohana

Proviene del nombre hebreo “hana” (jana) y significa “gracia” o “favor”. Los judíos con este nombre se establecieron en Marruecos y en el norte de África después de la expulsión de España.

Pinto

Proviene de la palabra española que significa “pollo”. Aunque Pinto también puede corresponderse a una provincia de España cerca de Madrid y lo más probable es que el nombre derive de los judíos que vivieron en esa provincia.

Roth

Su significado es rojo, este nombre refleja la popularidad de usar colores como apellidos entre los judíos de habla alemana. Es un claro ejemplo que ya hemos visto para identificarse y adaptarse a la nación o lugar receptora, en donde se tenía que habitar.

Rothschild

Este destacado apellido es previo a la adopción forzada de apellidos, y se refiere al “signo rojo” que agraciaba la casa de la familia. Sin dudas, refleja el orgullo de este pueblo en mantener su identificación.

Sasson

Su significado es “alegría”. Se encuentra entre judíos que tienen ancestros en Toledo, España y que tras la expulsión se movilizaron a Turquía.

Soriano

Deriva de la ubicación denominada Soria (Castilla-León) al norte de España. Los judíos con este nombre se establecieron en Italia y en Rodas tras la expulsión.

Spinoza

Del italiano “spinoso”, y del español “espinoso”. Este apellido se encuentra entre judíos que vienen de Italia y de Galicia, España.

De igual forma, es importante destacar que no todas las personas que posean estos apellidos son judíos, pero sí pueden tener una ascendencia de esta etnia. De manera genérica, se pueden identificar los apellidos judíos cuando tengan algunos de los prefijos o sufijos que a continuación presentaremos.