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Los escudos heráldicos españoles (blasón o escudo de armas)

Escudos heráldicos españoles

Los escudos heráldicos, también llamados blasones, forman parte de la historia de la civilización desde hace muchos siglos. En la edad media se utilizaban para identificar familias y la Iglesia Católica. También sabemos que los escudos eran usados en esta época como identificación para grupos de hombres de batalla.

Aunque solemos asociar los escudos con la edad media, estos surgieron en la Edad Antigua, en la que los luchadores los usaban para mostrar los símbolos de lucha que también solían llevar tatuados en el cuerpo. El uso de los escudos o blasones se ha extendido a través del tiempo y aunque hoy no marchamos con ellos como se hacía en la Edad Media, si podemos verlos simbolizando países, movimientos y creencias. Así mismo, la forma moderna del escudo o blasón es el logo o la imagen corporativa, así que seguimos usando esta forma de comunicación gráfica hasta para identificar empresas y negocios.

¿Qué es un blasón?

Un blasón es la expresión heráldica de un apellido o familia de la nobleza. La heráldica, es por su parte la ciencia que se trata de estudiar los escudos como expresión artística y particularmente de su uso en la edad media. El blasón es una descripción de la armería que representa, ya sea escrita, oral, o gráfica.

La creación del blasón se da como respuesta a la necesidad de la diferenciación de la humanidad, a pesar de pertenecer a una misma especie. También en base a la defensa de bienes o hechos que pertenecían a un linaje específico en la época, logrando así que el escudo de armas no sea solo una forma de identificación, sino todo un honor.

La heráldica va a establecer las reglas del blasón: su estructura, arquitectura y gramática. En la Edad Media, los blasones eran usados por familias nobles, la Iglesia Católica; un ejemplo frecuente es el uso que le daban los caballeros o luchadores de la época para identificar sus armerías en batallas, guerras, duelos y torneos. Sus escudos solían tener figuras que representaban alguna característica, familia, armas, etc.

En ese entonces existía la figura del escudero, quién se dedicaba a la actividad heráldica: no solo diseñaban los escudos de armas de las familias, sino que solían portarlos en batallas o duelos. Estos hombres se convertían en fieles sirvientes de las familias, llevando las declaraciones de guerra, rigiéndose por códigos estrictos de obligaciones y derechos. Su túnica los identificaba como tal y les brindaba inmunidad como portador de los heraldos.

Los blasones se convirtieron en una especie de firma e identificación de las familias y los caballeros, ubicando estas formas en sus armaduras: cascos, pecho, armas, escudos, etc. Luego adquirirían valores legales, llegando a usarse como sellos para cerrar documentos o negocios, incluso valores domésticos o representativos como su presencia en una bandera, uso que aún le damos en la actualidad.

¿Cuál es el escudo de armas de mi apellido?

Blasón escudos heráldicos

La composición de los escudos heráldicos estaba formada por un titular, su armería y su contexto y no siempre estaban atadas a la nobleza, sino que era el mismo uso heráldico el que le daba niveles de nobleza. Así, muchas familias de diversos apellidos habrían usado los lugares donde estaban localizados, propiedades, armerías, etc, o simplemente las características de la personalidad de sus caballeros de lucha: como valentía, honor, capacidad, etc.

Además, algunas figuras eran otorgadas en forma de premio a las casas que eran capaces de lograr ciertas hazañas; las torres, por ejemplo, eran otorgadas a aquellos que lograron cruzar una muralla o fortaleza que nadie había logrado pasar antes.

Las figuras, los colores, y las formas suelen representar entonces hechos, detalles y características. Las figuras más usadas eran castillos, torres, cruces, plumas, coronas y animales. Por ejemplo, la figura del león, una de las más usadas, solía representarse de manera completa y en posición de ataque, simbolizando valentía, fuerza, y sabiduría política. Estos elementos podemos encontrarlos en varios de los apellidos más populares que aún existen hoy en día.

  • Rodríguez: Uso de la figura del casco de un caballero medieval, puesto que este apellido se origina del nombre Rodrigo, y es muy común en España.
  • Martínez: también proviene de un nombre propio y cuenta con la figura del casco del caballero adornado de plumas y con una base redondeada, clásico de los escudos españoles.
  • Sánchez: Este apellido de origen vasco porta en su escudo el casco de un caballero sobre una base redondeada. Contiene la figura de un castillo, cintas y usa los colores rojo y verde para identificarse.
  • Molina: es un apellido de origen real que usa los colores rojo, amarillo y azul en su escudo. Contiene la figura de un castillo y varias cruces alrededor de una base redondeada.
  • Velázquez: usa el color plata y el azul fuerte. Tiene la figura del león en ataque sobre una base redondeada que está rellenada con círculos de color plateado. Se origina del nombre propio “Blas”.
  • Moya: se identifica con el azul claro y el rojo. Este escudo familiar de base redonda está dividido a la mitad, que usa la figura de una escalera en una mitad y figuras geométricas en la otra. Su origen es muy antiguo, data del año 830.

Escudos heráldicos españoles: figuras y formas comunes:

Las estructuras de los escudos de armas están conformadas por la unión de diversas figuras, formas, colores y símbolos en general que representaban características específicas de su usuario o titular. En España, era muy común el uso del escudo de base redondeada, la figura del casco del caballero de peleas, el león, las plumas, cruces, y la combinación de colores primarios con el uso de formas geométricas unidas al estilo de un tablero de ajedrez.

Así mismo, en la Edad Media se usaban los blasones combinados en caso de matrimonios, dividiéndolos a la mitad y dejando cada parte para cada familia. Las formas y figuras más comunes que encontramos en los escudos de las familias españolas son:

  • León: generalmente representado en una forma agresiva y de ataque, simboliza valentía, capacidad política, y nobleza. El león es conocido por ser una figura de realeza y liderazgo, por lo que era común encontrarlo el escudo familiar de familias nobles y monárquicas.
  • Águila: simboliza el estar alerta, ser de alto espíritu y el buen juicio. Era representada con las alas abiertas a manera de vuelo y viendo hacia la derecha, como dicta la ley heráldica. Esta figura también fue usada por imperios romanos y bizantinos debido a su gran nivel de simbología de nobleza y valentía, siendo la única capaz de reinar junto al león.
  • Caballo: representa los elementos (aire, tierra, fuego y agua) y la fuerza vital, por lo que era usado en muchos blasones.
  • Torre: generalmente representada como un cuerpo vertical construido de ladrillos y constituyendo un par de ventanas y una puerta. Significa protección, y era concedida a aquellos que ganaban batallas por fuerza, o haber sido los primeros capaces en subir alguna muralla con éxito.
  • Columnas: en el caso del escudo español, el uso de las columnas simboliza el imperio y el reino de España.
  • Cruz: tiene un significado religioso, particularmente basado en la religión cristiana y católica, siendo la cruz el símbolo de la crucifixión de Jesús. En posición vertical simboliza la divinidad de Jesús, y en horizontal su humanidad.
  • Corona: simbolizaba riqueza y nobleza.

En cuanto a los colores, los más usados en los escudos heráldicos españoles eran el azul, rojo, amarillo, blanco y verde. Cada uno tenía su significado en particular:

  • Rojo: representa al rubí, el fuego, a la valentía y a la calidez. A nivel heráldico, los portadores de este color debían ayudar a los menos afortunados.
  • Azul: la virtud y la justicia, la perseverancia, la inteligencia y la alabanza. Se destaca por la fidelidad, por lo que los que llevaban este color debían serle siempre fieles a sus príncipes. La protección a las viudas y los huérfanos.
  • Amarillo: está inmediatamente unido al oro y la riqueza. También simbolizaba la generosidad, caballerosidad y esplendor. Los que portaban este color le debían fidelidad a sus príncipes y buenas acciones a los pobres.
  • Verde: honra, cortesía, la fortaleza y el respeto. Los caballeros que portaban este color debían socorrer a labradores y paisanos.
  • Blanco: limpieza, integridad y elocuencia. Además de simbolizar la Luna y la esperanza. Los que tenían este color en sus escudos debían defender a los sin padres y a las doncellas.

Aunque pensemos que la construcción de los escudos en la antigüedad se trató de un trabajo fácil y básico, la ciencia heráldica nos demuestra lo contrario y nos enseña que es casi la base de todo el trabajo de simbología al que estamos acostumbrados hoy en día. Instituciones deportivas muy famosas siguen usando este tipo de escudos heráldicos.

En el caso de los apellidos, ya no llevamos estandartes para ir al supermercado, pero es interesante conocer el origen de nuestros nombres y lo que significaron para otros en algún momento de la historia.